Mantener la salud de nuestros bosques y jardines en Mallorca es un reto que nos tomamos muy en serio. Hoy queremos compartir con vosotros los resultados de nuestra labor y cómo la ciencia nos permite proteger vuestros pinos, incluso ante las plagas más persistentes.
Un balance de resultados y transparencia
En el año 2023, nuestro equipo trató un total de 1.984 pinos mediante endoterapia. De todos ellos, solo registramos incidencias en 11 ejemplares. Si realizamos el cálculo, esto supone una tasa de éxito del 99,45%. A pesar de que estas estadísticas de eficacia son altísimas y nos sitúan a la vanguardia del sector, en 2024 detectamos que el número de pinos en los que el tratamiento no fue plenamente eficiente subió un 1,8%. Aunque sigue siendo un margen de error mínimo, para un equipo que busca la excelencia, cualquier variación al alza es motivo de análisis profundo. Por ello, nos pusimos a investigar de inmediato las causas y organizamos una jornada de encuentro con otras empresas del sector para poner en común estos datos y mejorar nuestros protocolos.


Corteza de pino con síntoma de afectación por Tomicus Destruens
El reto del diagnóstico y la distribución del tratamiento
Los años 2022, 2023 y 2024 fueron periodos extremadamente secos. La falta de agua debilita el sistema inmunitario del pino, convirtiéndolo en el blanco perfecto para el Tomicus destruens u Orthotomicus. Estos insectos excavan galerías bajo la corteza, lo que interrumpe el flujo vascular del árbol.
Como consecuencia, el producto inyectado contra la oruga procesionaria puede no distribuirse de manera uniforme por toda la copa, reduciendo esa eficacia que habitualmente es casi absoluta.
Destaca aquí la dificultad del diagnóstico: En muchas ocasiones, es sencillo distinguir la afección durante nuestra visita gracias a los grumos de resina o cambios en la coloración. Otras veces, resulta prácticamente imposible detectarlo a simple vista, ya que el daño es interno y el árbol mantiene una apariencia normal.
Esta es la razón por la que, incluso con un trabajo de inyección impecable, el estado previo del sistema vascular del pino es el factor que determina el éxito total.
Un horizonte positivo: recuperación y prevención en abril
No todo son malas noticias. Este invierno 2025-2026 está siendo muy húmedo lo que permitirá que los pinos recuperen su vigor y capacidad de defensa natural. Además, tanto el Tomicus como el Orthotomicus pueden tratarse también mediante endoterapia. Ajustando la combinación de productos y reforzando al árbol con micronutrientes, podemos frenar el daño. El mes de abril es el periodo perfecto para realizar este tratamiento preventivo contra los barrenadores. Al sanar el sistema vascular del árbol ahora, maximizamos las posibilidades de que el tratamiento contra la procesionaria del próximo otoño sea plenamente eficiente.
Para asegurarnos de que el árbol queda totalmente limpio de la plaga, es necesario realizar este protocolo durante un período de 2 a 3 años. Además, no debemos olvidar que la salud del pino es integral; regar durante los picos de calor y nutrirlos con abono específico contribuye de manera decisiva a mejorar su salud y su resistencia natural.

Galerías formadas por el Tomicus Destruens en el interior de los pinos. Al inyectar el producto con el que pretendemos eliminar la oruga procesionaria, este se esparce por estas galerías y no llega a la copa del árbol – Fuente: UH